Una madre se despide de su hijo, mientras esperan al padre que vendrá a buscarlos; enseguida partirán para un viaje largo, aunque de alguna manera el hijo ya se fue hace tiempo. Será internado para que se cure de su trastorno mental.
Unión íntima y desesperada de dos seres que se profesan el mayor amor del mundo y que, al mismo tiempo, sufren por no poder expresarlo en la misma forma, en la misma frecuencia, con los mismos acordes, con las mismas notas, y en el mismo tiempo.
El monólogo de la madre transcurre entre la melancolía y la tristeza, pero muestra un humor secreto, un humor necesario para soportar tanto dolor y poner distancia.
He nacido para verte sonreír es una obra lacerante, profunda y de gran carga poética sobre las formas de locura y el enigma que cada personaje guarda.
“Intensidad y emotividad. Los actores desarrollan un trabajo profundo”. El Mercurio
“Actuación de altísimo nivel expresivo y profundamente emotiva. Un trabajo redondo que cautiva y emociona”. TodalaCultura
“El montaje de Paulo Brunetti realza la agudeza del autor”.
